Dame una razón... para ser parte de tu vida. Dame una razón para que seas parte de la mía.
Para regalarte una mirada, una sonrisa,
un abrazo con mi alma y mil caricias.
Dame una razón para tenderte mi mano.
Para besar tus labios.
Para extrañar tus ausencias... repentinas...
y regalarte mi tiempo...
aunque no me lo pidas.
Dame una razón para salir de tu vida.
Para alejarte de la mía.
Para borrarte de mi memoria.
Para al menos intentarlo...
Dame una razón para no sentir lo que siento. Para hacerte parte del pasado...
Para odiarte por amarte. Para amarte por no poder odiarte.
Dame solo una razón...
Cuando comienzas a hacer cosas que te gustan, que te dan sentido a la vida, que descubres que no sabes como has podido vivir con anterioridad sin ellas...
Cuando una emoción embarga tu cuerpo sacudiéndolo de felicidad, de bienestar, de alegría por demostrarte a ti misma que eres capaz de hacer casi cualquier cosa que te propongas, porque no te pones límites a nada, y quieres experimentar todo lo que puedas en la vida, ponerle empeño a todo lo que consideres que merece la pena aprender y hacer...
Acostarte cada día con la sensación de paz de hacer las cosas de la manera que mejor consideras, con la conciencia tranquila, a pesar de que haya cosas que quizás no sean del todo correctas, pero el mero hecho de saber que las hice o las dejé de hacer porque en ese momento decidí que era lo mejor, me agrada, me infunde estabilidad conmigo misma y con mi alrededor... me aporta mucho más de lo que podía aportarme anteriormente hacer las cosas "por obligación" o no hacerlas "porque no se debe"...
A veces la inestabilidad estabiliza más que la propia estabilidad... que con el tiempo cansa, aburre, descontrola por tanta monotonía...
Es necesario pararnos a veces, pensar, recapacitar, ordenar nuestras ideas y prioridades, decidir nuestro rumbo, si es el correcto el que llevamos o queremos modificar algo. Ser conscientes en cada momento de que ésta es la única vida que tenemos (o al menos eso sabemos y conocemos), y que hay que sentir cada momento como único e irrepetible. No dejar escapar nada, aprovechar cada oportunidad que queramos que nos de la vida, porque puede ser que no vuelva a darse.
Reinventarnos cada día para conocernos plenamente.
Ser lo más felices posible. Empezar a querernos y mimarnos un poco más... dedicarnos nuestro tiempo a nosotros mismos, para hacer todo aquello que necesitemos hacer.
Y sobre todo disfrutar. Sentir. Hacer de cada momento un sentimiento. Y sentirlo...