Mostrando entradas con la etiqueta life. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta life. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de septiembre de 2014

Cuando dejamos pasar el tren...

A veces la vida no está alineada con nosotros, o sí, pero no lo comprendemos y pensamos que no.
Nos pone situaciones o personas por delante que quizás en ese momento no seamos capaces de aceptar, apreciar, saber llevar o simplemente no prestamos la suficiente atención a lo que nos está pasando alrededor y ni las vemos.
Oras veces, cuando somos conscientes y decidimos posponer ese momento, estamos con ello dándonos y dándole otra oportunidad al destino, sabiendo de sobra que quizás ese tren, como suele decirse solo pase una vez... pero tomamos esa decisión, y creo, bajo mi humilde opinión y mi experiencia, que es lo más correcto que se puede hacer. Basándome en lo hablado en mi anterior post, las personas cambiamos, estamos en continuo movimiento, y cuando volvamos a reencontrarnos con esa persona o situación, seguro que no somos los mismos. Ya sea esa espera de una semana, de unos años, de unos meses e incluso de un solo día. Es lo correcto conforme a nuestros sentimientos, y es algo a lo que siempre debemos escuchar y estar atentos, porque es lo que nos mueve por dentro y por fuera... mi eterna palabra que adoro... impulsos. Movernos por impulsos. Sentir con impulsos.
Hacer que nuestra vida sea, no impulsiva, siempre meditada, pero que el corazón, qué es el que nos impulsa, nos mueva en todo momento.
Nuevas oportunidades, nuevos reencuentros, nuevas primeras tomas de contacto, nuevas formas de conocer... todo nuevo, partiendo de una nueva base, que somos nosotros mismos en ese nuevo momento. Y... ¿Quién sabe a donde nos puede llevar?



lunes, 14 de abril de 2014

Feel The Moment

Cuando comienzas a hacer cosas que te gustan, que te dan sentido a la vida, que descubres que no sabes como has podido vivir con anterioridad sin ellas...
Cuando una emoción embarga tu cuerpo sacudiéndolo de felicidad, de bienestar, de alegría por demostrarte a ti misma que eres capaz de hacer casi cualquier cosa que te propongas, porque no te pones límites a nada, y quieres experimentar todo lo que puedas en la vida, ponerle empeño a todo lo que consideres que merece la pena aprender y hacer...
Acostarte cada día con la sensación de paz de hacer las cosas de la manera que mejor consideras, con la conciencia tranquila, a pesar de que haya cosas que quizás no sean del todo correctas, pero el mero hecho de saber que las hice o las dejé de hacer porque en ese momento decidí que era lo mejor, me agrada, me infunde estabilidad conmigo misma y con mi alrededor... me aporta mucho más de lo que podía aportarme anteriormente hacer las cosas "por obligación" o no hacerlas "porque no se debe"...
 
A veces la inestabilidad estabiliza más que la propia estabilidad... que con el tiempo cansa, aburre, descontrola por tanta monotonía...

Es necesario pararnos a veces, pensar, recapacitar, ordenar nuestras ideas y prioridades, decidir nuestro rumbo, si es el correcto el que llevamos o queremos modificar algo. Ser conscientes en cada momento de que ésta es la única vida que tenemos (o al menos eso sabemos y conocemos), y que hay que sentir cada momento como único e irrepetible. No dejar escapar nada, aprovechar cada oportunidad que queramos que nos de la vida, porque puede ser que no vuelva a darse.
Reinventarnos cada día para conocernos plenamente.
Ser lo más felices posible. Empezar a querernos y mimarnos un poco más... dedicarnos nuestro tiempo a nosotros mismos, para hacer todo aquello que necesitemos hacer.
Y sobre todo disfrutar. Sentir. Hacer de cada momento un sentimiento. Y sentirlo...